Admisión de los hechos.
- 29 mar 2016
- 3 Min. de lectura

Me llamo Adriana y tengo 23 años, soy de Caracas y realmente no tengo una profesión definida, he tenido infinidades de trabajos temporales para poder sobrevivir y creo que hasta ahora me funciona bien. Cuando conocí a Alejandro Lopez lo vi como un comodín, lo vi como mi opción de abandonar los trabajos temporales que tuve durante toda mi vida y poder darme la vida que necesito (hoy por hoy, no se si la merezco).
El 23 de mayo del año 2012 acepte salir por primera vez con el señor Alejandro, sin saber la cantidad de problemas que tendría sólo por aceptarle el café a ese señor, el tendría unos 25 años, era un médico que estaba ganando oportunidades en el gremio. La relación con Alejandro fue muy volátil, muy arriesgada de mi parte... Ah! es que olvide mencionarles, Alejandro estaba casado y digo "estaba" porque Maria Victoria, su esposa de 23 años de edad, se suicido harta de los engaños y enredos de su querido esposo.
Yo por mi parte me di a la tarea de estudiarlo, sí, así como si fuese una presa y yo el animal hambriento, nuestra relación fue floreciendo entre hoteles lujosos de Las Mercedes y posadas de renombre en La Colonia Tovar, nunca había disfrutado de tantos lujos en tan poco tiempo. El 15 de diciembre del año 2013 la señora Maria Victoria decidió subirse a la azotea de su lujoso edificio en Los Palos Grandes y de esa manera, terminar su tormentosa vida. La preciosa mujer de cabello rubio y piel blanca atenuada con pecas quedo destrozada e irreconocible por el golpe y eso a su vez destrozo emocionalmente a Alejandro, yo me convertí en su pañuelo de lágrimas, ahora nuestros encuentros eran mas intensos... Hacíamos el amor, él lloraba y yo lo escuchaba, nos quedábamos dormidos y al amanecer él se dedicaba a cambiarse de camino al trabajo y me dejaba en mi casa para que yo hiciera lo mismo.
Los encuentros después de ese día se convirtieron en más de lo mismo, entendía que no quería estar en su casa o que por lo menos estaba tratando de estar lo menos posible allí. Pensé que terminaríamos por dejarnos o que yo me terminaría cansando, pero para mi sorpresa, no se que fecha era, pues creo que no tengo muchos recuerdos de ese día, en Abril del 2014 me case con Alejandro Lopez y firmando aquel papel tuve el boleto a todo lo que soñé que fuese mio, pensé que sería tan feliz que me daría envidia a mi misma, pero no.
No pude negar que compre lo que quise, tuve lo que desee y gaste hasta agotar el limite de crédito, pero eso no me hizo feliz. Alejandro continuo con sus aventuras, tal vez porque yo no era la mujer que podía llenar las necesidades en su vida; me engaño como engaño a Maria Victoria, de las mil maneras posibles al igual que lo hizo con ella. Sin quererlo yo me convertí en lo que siempre odie, la tipa inútil que se queda en casa esperando al marido y solo recibe una llamada cancelando la cena de esa noche porque "tuvo mucho trabajo" .
El día de la muerte de Alejandro yo había salido temprano porque había iniciado clases de yoga y me relaje tanto entre mis cosas que olvide que tenia un mundo exterior esperando para interrogarme por algo que pensé haberlo hecho bien. La nota de suicidio que dejo Alejandro estaba escrita con la misma letra que se escribió la de Maria Victoria, creo que debí usar una computadora y así poder salir airosa de todo esto, seria la viuda perfecta.
Jamas fui sospechosa en ninguna de las dos muertes, pero el crimen perfecto no existe y pues aqui estoy, firmando mi admisión de los hechos. Para que todos confirmen lo que la fiscalía quiere hacer ver.
Me llamo Adriana de Lopez, tengo 26 años, nací en caracas y yo asesine a mi mejor amiga y a su ex esposo.

Comentarios