Máteme, por favor.
- 6 jul 2016
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Bien, hoy despues de sentirme derrotada tanto tiempo de mi vida creo que lo único que me queda es levantarme y darme un baño, pero no hacerlo con intenciones de llorar y que mis vecinos no escuchen mis espantosos sollozos, sino para alistarme y salir a caminar, comer algo de lo que sea que vende la señora de la entrada del edificio, o tal vez llamar a alguna amiga y visitarla un rato para que ambas nos digamos mentiras sobre nuestra excelente vida cuando ambas sabemos que llevamos vidas sobregiradas y llenas de compromisos sin cumplir. Si, debería hacer eso.
Mientras escribía esto pensé que seria una historia sobre alguien que perdió a un ser querido, pero termino siendo una realidad hecha letra de alguien que se perdió a si misma, el norte, el sur... La brújula de la vida, el juicio. Generalmente descubres que es un bajón, aunque eso suene a una voluminosa cantidad de sangre extendiéndose en tu toalla sanitaria el día uno o dos de tu regla. ¿Por qué estoy hablando de sangre?
Mi vida se ha vuelto así de desagradable, si, igual a ese bajón que describí. Pero no se debe a falta de alguna compañero o una buena amistad, realmente nunca necesite de ello o tal vez fui yo quien nunca quiso hacerlo necesario, pero por otro lado mi vida encarno la de una persona triste que finge estar mas contenta de lo que realmente esta. Con el paso de los años pensé que podría encontrarle sentido a mis días asistiendo a esas actividades que dicen enriquecer el alma y creo que lo único que se enriquecieron fueron los dueños de dichos locales, pues fueron cerca de 11 obras de teatro, 14 entradas al cine, infinidades de libros que se que no leeré y que si lo hago me parecerían absurdos y terminaran en cajas.
No es que no tenga un motivo, sino que llegue a esa edad en la que sientes que no es productivo lo que haces, no es agradable siquiera pasar el domingo mirando la nada de tu apartamento, o acompañada de alguien que siempre termina poniendo alguna excusa sobre su ida antes de las 9. ¡Coño ni siquiera te quedas a cenar!.
Solo quería dejar claro en un medio publico que si usted me ve en la calle distraída y con la mirada perdida o clavada en algún letrero de supermercado. hágame un favor y máteme con su felicidad, hágame envidiarle (de manera no sana) su perfecta vida, lo elevada de su carrera y lo correcto de sus decisiones, pero por favor no me pregunte por mi vida, por mis cosas, o por el chico que me acompaño a el baby shower de tu mocoso. Por favor, no me incomode y me recuerde mis desgracias, créame estoy feliz como soy.

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